martes, 10 de mayo de 2011

Los Chicos de Al Otro Lado...

Los chicos del otro lado (III)
Por Esteban Gutiérrez Gómez
En noviembre de 2008 nace el fanzine Al Otro Lado del Espejo con la pretensión de ocupar un hueco inexplicable en el panorama editorial español: ser la primera y única revista dedicada exclusivamente a la narración breve. Gsús Bonilla, ánima de la revista, cuenta muy bien cómo surgió la idea y la gente que participó activamente para hacer realidad un sueño en el prólogo de ésta antología. La asociación cultural sin ánimo de lucro La Vida Rima anticipa el primer dinero y apadrina el proyecto. Surge así una revista que se edita tanto en formato digital como en el tradicional soporte impreso en papel. En formato digital es totalmente gratuita y ha tenido cientos de miles de descargas en sus seis números de vida. La revista impresa cuesta cinco euros. Se imprimen los números suficientes para regalar a los colaboradores y asegurar la próxima impresión. Nadie gana ni un euro con ella. Por si fuera poco esta concepción no mercantilista de la edición, la filosofía de la revista es dar a conocer a autores noveles que a juicio de los miembros del consejo editorial merecen la pena ser leídos. Para ello los arropan de autores más consagrados, les otorgan el valor añadido de unas ilustraciones realizadas por dibujantes de primer nivel y una maquetación cautivadora. Pero, como buenos cuentistas, tienen un espíritu inquieto que les hace arañar la ficción breve, buscando nuevos caminos como son esos cuentos en dos lenguas, o los relatos gráficos o las imágenes-fotografías que por si mismas ofrecen un cuento completo.
Alternatividad, independencia, creatividad y futuro son sus 4 pilares fundamentales.

Talía y Daniel forman Ediciones Escalera más o menos por la misma época (quizá unos meses antes) y coinciden en esos cuatro pilares como sustento de su editorial. No es extraño pues que sus caminos se cruzasen y surgiese este libro.

Narrando contracorriente es una antología en la que cincuenta autores ofrecen un cuento. Siguiendo la filosofía de la revista, algunos de ellos pueden resultar desconocidos y son arropados por autores consagrados. El primero de los cuentos es un relato-ilustración que marca la distancia: el de la portada, de Dabiz del Reino. La mixtura de estilos y propuestas enriquece la antología. Las aportaciones de los cuentistas “de élite” (hay varios ganadores y finalistas del Premio Setenil, considerado el premio de los premios en esto de la literatura breve en castellano) son peticiones expresas del equipo redactor de la revista Al Otro Lado del Espejo, como el primer cuento escrito por Óscar Esquivias, o el antiguo (y siempre vigente) puzzle de Hipólito G. Navarro, o el relato-saudade de Fernando Clemot. Junto a ellos, la innovación, los relatos extraídos de la realidad y convertidos en ficción por Lorenzo Silva, la cara B de un clásico a cargo de Carlos Salem o las inquietudes de Marta Sanz con forma de postal. Destacan también dos perlas de lo breve, el cuento de Marcelo Luján, uno de los mayores exponentes del cuento en castellano de la actualidad y la última propuesta breve de Luis Miguel Rabanal.

Junto a ellos cuatro de los máximos componentes de “los chicos del otro lado”, el movimiento literario (no sólo narrativo) que por su independencia, compromiso y personalidad, más influencia formal e ideológica tendrá en las próximas generaciones de escritores. Me refiero a José Ángel Barrueco, David González, Patxi Irurzun y Vicente Muñoz Álvarez, quienes escriben sin perder nunca de vista la cara al mundo que los rodea, su propia realidad. Los editores, Talía y Daniel, forman parte también de esta generación de irreductibles, y se atisban nuevos integrantes asentados como Ana Pérez Cañamares, Xen Rabanal, Inma Luna, o próximos a ellos como Domingo López, Mario Crespo, Pepe Pereza o David Refoyo.

Pero la virtud de toda antología es descubrir al lector autores a los que conocer, a los que buscar en librerías y seguir. Se apuntan aquí muchas posibilidades de futuro inmediato vistas la calidad de sus textos, como Lola B. Gallardo, Antonio Bordón, Manu Espada, Carlos Frühbeck, Luis Morales, José Naveiras, Susana Obrero, Olaia Pazos, Andrés Portillo, Miguel Ángel Martín... Destaca la publicación por primera vez de un texto de Batanía, el irreductible poeta neorrabioso, y las ofrendas cuentísticas de los dos editores, Talía y Daniel (magnífica ésta en fondo y forma). Personalmente apuesto por Javier Serrano como uno de los mayores exponentes de lo breve de aquí a unos pocos años y por Sergio C. Fanjul (Txe Peligro) como próximo escritor de culto.

Cincuenta autores, cincuenta historias, cincuenta concepciones de lo breve. Como la verdad de cada uno sólo existe delante de sus ojos, les invito a leer esta antología y sacar sus conclusiones. Lean y hagan sus apuestas.

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